Perifit funciona porque funciona el entrenamiento del suelo pélvico, no porque el aparato haga algo especial. Los ensayos respaldan los ejercicios, y añadir biofeedback como el del Perifit Care+ (159€ en Amazon) apenas cambia el resultado. Tiene sentido si no sabes si contraes bien o te cuesta ser constante. Nota: 3.5/5.

Perifit
Care+ ejercitador de suelo pélvico con app
159€ en Amazon (127,20€ en su web)
¿Perifit es fiable? Qué es y quién hay detrás
Ciento treinta y nueve euros por algo con forma de juguete y una app de videojuegos: normal que dudes. La respuesta empieza por entender qué es exactamente lo que compras.
Perifit es la marca de X6 Innovations, una empresa con sede en París. Vende dos ejercitadores de suelo pélvico, el Care y el Care+: sondas vaginales de silicona de grado médico con sensores de presión. Cuando contraes el suelo pélvico, la sonda mide la fuerza y la envía por Bluetooth a una app donde manejas juegos sencillos con esa contracción. Su web lo dice claro: las sondas no vibran ni llevan electroestimulación, así que el trabajo lo haces tú.
La empresa y los aparatos son reales. Según su web, tienen marcado CE como producto sanitario, y en Estados Unidos la FDA autorizó el Perifit en febrero de 2023 y el Care+ en diciembre de ese año como perineómetros de clase II, que es el nombre técnico de un aparato que mide la presión del suelo pélvico. (Esa autorización dice que el aparato equivale a otros perineómetros que ya se vendían, no que trate la incontinencia.)
Un aviso antes de seguir: Perifit también vende un sacaleches, el Perifit Pump. No tiene nada que ver con esta review, aunque salga mezclado cuando buscas la marca.
Qué promete Perifit y qué dice la evidencia
Primero, el método. No hemos probado Perifit. Este análisis sale del manual de instrucciones del Care+, de la web de la marca, de las fichas y las opiniones verificadas de Amazon y de los estudios publicados, consultados el 16 de septiembre de 2026. Cómo trabajamos cuando no hay prueba física está explicado en nuestra metodología, y por qué un medio de piel habla de suelo pélvico, en sobre nosotras.
La ficha de Amazon, donde vende la propia Perifit, habla de “resultados reales”, de “control de la incontinencia urinaria”, de “recuperación postparto” y de “tratamiento del prolapso”. El manual del Care+ es mucho más prudente: dice que el aparato no está pensado para tratar ni diagnosticar ninguna enfermedad. Vamos por partes.
El entrenamiento del suelo pélvico funciona, y bastante
Las pérdidas de orina al toser, al reír o al saltar se viven muchas veces como algo que toca aguantar después de un parto o con la edad. Pues tienen un tratamiento de primera línea, y no necesita ningún aparato.
La revisión Cochrane de Dumoulin et al. (2018) reunió 31 ensayos con 1.817 mujeres. En la incontinencia de esfuerzo, la que aparece al toser o hacer ejercicio, el 56% de las que entrenaron el suelo pélvico dijeron estar curadas al terminar el tratamiento, frente al 6% de las que no hicieron nada. Esa conclusión tiene calidad alta (la calificación más alta que da Cochrane). También tuvieron alrededor de un escape menos al día. Lo que falta por estudiar bien es cuánto dura el efecto a largo plazo.
La guía británica NICE NG123 lo pone como primer tratamiento para la incontinencia de esfuerzo y la mixta: un programa supervisado de al menos 3 meses. O sea, la ventana realista es de unos 3 meses de entrenamiento constante antes de juzgar si te funciona.
Lo que añade el aparato: poco, salvo si no sabes contraer
Aquí está el centro de la cuestión. El biofeedback, que es lo que vende Perifit, consiste en ver en una pantalla lo que hace tu músculo. La revisión Cochrane de Fernandes et al. (2025) analizó 41 estudios con 3.483 mujeres, y la mayoría comparaban entrenar con biofeedback frente a entrenar sin él. Los resultados:
- Calidad de vida: poca o ninguna diferencia, con certeza alta.
- Escapes: unos 0,3 menos al día con biofeedback, una diferencia que los autores consideran probablemente irrelevante en la práctica.
- Curación o mejoría que perciben las mujeres: probablemente poca o ninguna diferencia.
- Satisfacción con el tratamiento: puede ser algo mayor con biofeedback, aunque con certeza baja.
(Un detalle importante: esa revisión dejó fuera a las embarazadas y a las mujeres con menos de seis meses de posparto, así que para ese momento no dice nada.)
¿Entonces para qué sirve? Para hacer bien el ejercicio, que es más difícil de lo que parece. En el estudio de Bump et al. (1991), 47 mujeres recibieron una explicación breve de cómo hacer los ejercicios de Kegel. Solo el 49% hizo una contracción correcta, y un 25% lo hizo de una forma que, según los autores, podía favorecer las pérdidas. Es un estudio pequeño y antiguo, pero explica por qué no basta con leer unas instrucciones.
La guía NICE va en la misma línea. No recomienda usar la perineometría, que es justo lo que hace Perifit, como parte rutinaria del entrenamiento. Y la contempla para las mujeres que no consiguen contraer el suelo pélvico por sí mismas, como ayuda para la motivación y la constancia.
El único estudio de Perifit lo firma Perifit
En PubMed hay un solo estudio con el nombre de la marca. Perrier y Aumont (2024) recogieron cuestionarios de 6.060 compradoras con pérdidas de orina antes de empezar y después de 40-60, 90-120 y 280-300 partidas. La puntuación de síntomas bajó de 8,4 a 4,6 puntos, y la proporción de mujeres que mejoraban pasó del 71% al 85%.
Suena muy bien hasta que lees los detalles. Las dos autoras son empleadas a tiempo completo del fabricante. No hay grupo de control, así que es imposible separar el efecto del aparato del de, simplemente, hacer los ejercicios. Y solo cuenta a quien contestó los cuestionarios: quien no mejora es quien menos motivos tiene para seguir contestando. No hemos encontrado ningún ensayo que compare Perifit con entrenar sin aparato. (Por qué miramos siempre quién paga un estudio lo contamos en nuestro método editorial.)
Posparto y prolapso: aquí la ficha va más lejos que la evidencia
El posparto es el argumento estrella de la marca, y la evidencia es menos clara de lo que parece. La revisión Cochrane de Woodley et al. (2020), con 46 ensayos y 10.832 mujeres, encontró que entrenar el suelo pélvico durante el embarazo, sin pérdidas previas, probablemente las previene al final del embarazo y reduce algo el riesgo en los meses siguientes al parto. En cambio, en mujeres con pérdidas que persisten después del parto, no hay pruebas claras de que el entrenamiento cambie las cosas a los 6-12 meses, con evidencia de calidad baja.
Fíjate en la paradoja. El momento con mejor evidencia, el embarazo, es justo cuando Perifit no se puede usar: el fabricante no lo ha probado en embarazadas y su manual lo contraindica. Tampoco se puede usar en las 6 semanas siguientes al parto. (Si estás embarazada, lo que sí puedes revisar ahora es tu rutina de piel en el embarazo, que también cambia.)
Con el prolapso pasa algo parecido. El ensayo POPPY de Hagen et al. (2014), con 447 mujeres con prolapso de grado I a III, encontró menos síntomas a los 12 meses con entrenamiento del suelo pélvico que con un folleto de consejos. La mejora fue modesta, y el entrenamiento era individual y con fisioterapeuta, no con un aparato en casa. El manual de Perifit pide consultar antes a un profesional si el prolapso es moderado o grave.
Menopausia: entrenar también funciona
En la menopausia las pérdidas son más frecuentes, y aquí la evidencia acompaña. El metaanálisis de Marcellou et al. (2025) reunió 5 ensayos en mujeres posmenopáusicas y encontró una reducción importante de la gravedad de la incontinencia con entrenamiento del suelo pélvico. Los estudios eran bastante distintos entre sí, lo que resta precisión a la cifra. Pero hay un dato revelador: al quitar los ensayos que añadían electroestimulación o biofeedback, el resultado fue parecido.
Otra vez, lo que funciona es entrenar. (Con la menopausia también cambia la piel: lo contamos en la rutina de skincare para la menopausia.) Y un aviso del manual: si aparece un dolor pélvico nuevo después de la menopausia, no uses el aparato hasta consultarlo.
Perifit Care o Care+: qué cambia
Los dos usan la misma app y el mismo sistema de sensores de presión, y ninguno se recarga. La diferencia está en el formato: el Care+ es 2 cm más corto, más estrecho y flexible, y según la marca detecta mejor las contracciones mal hechas y la postura. Eso permite ejercicios de pie, que se parecen más a las situaciones en las que aparecen las pérdidas.
Si dudas, el Care+. Cuesta 20€ más en Amazon (16€ en la web de la marca), es más cómodo si el Care te resulta grande y en Amazon su proporción de valoraciones de una estrella es tres veces menor. El Care tiene sentido si el precio es lo que manda. (En una reseña de Amazon Alemania, alguien que usó el Care a diario durante algo más de dos años cuenta que se le despegó la carcasa y que, con el Care+, no notó más diferencia que el diseño, ahora de una sola pieza de silicona. Es un caso, pero apunta en la misma dirección.)
Contraindicaciones: para quién NO es Perifit
Aquí nos ceñimos al manual de instrucciones del Care+ (revisión de julio de 2024), que es bastante más prudente que la ficha de Amazon.
No lo uses si:
- Estás embarazada o has dado a luz en las últimas 6 semanas.
- Tienes flujo vaginal anormal o sangrado, también después de las relaciones, sangre en la orina o sangrado anal.
- Tienes síntomas de infección de orina, de vejiga o vaginal.
- Te han operado hace poco.
- Tienes o has tenido retención de orina.
- Tienes dolor de espalda tan fuerte que necesitas analgésicos.
- Tienes dolor pélvico intenso o espasmos, un dolor nuevo después de la menopausia o notas un bulto en la pelvis.
- Tu suelo pélvico está hipertónico, es decir, demasiado tenso y no se relaja, o tienes vaginismo.
- Tienes problemas neurológicos, como dificultad para controlar los músculos, entumecimiento o pérdida de sensibilidad.
- Tienes un prolapso moderado o grave y todavía no lo has consultado.
- Tienes alergia a la silicona de grado médico.
Y tampoco es para ti si:
- Esperas que el aparato haga el ejercicio por ti. No da corriente: si no contraes, no pasa nada.
- Tus pérdidas son sobre todo de urgencia, esas ganas repentinas que no te dejan llegar al baño. Para ese tipo, la guía NICE propone como primer paso el entrenamiento de la vejiga durante al menos 6 semanas.
- Las pérdidas han empezado de golpe o vienen con dolor. Primero una valoración, después ya se verá si entrenar.
- Eres hombre: el Care y el Care+ están diseñados para uso vaginal.
Para quién sí:
- Tienes pérdidas al toser, al reír o al hacer deporte y quieres entrenar en casa.
- Has probado los ejercicios de Kegel sin notar nada y no sabes si los estás haciendo bien.
- Te cuesta la constancia y un juego te ayuda a no abandonar.
- Ya has pasado la revisión de las seis semanas del posparto y tienes permiso para retomar el ejercicio.
Cómo usarlo
- Cuánto: el manual recomienda empezar con 3 a 5 sesiones de 10 minutos a la semana y no pasar de ahí, con un máximo de 15 minutos por sesión. Más contracciones no es mejor: el exceso da agujetas en el suelo pélvico.
- Cómo: sentada, con las piernas un poco separadas, la cola de la sonda hacia la tripa y los dos sensores dentro. Si hace falta, lubricante de base acuosa. Puedes dejarte la ropa interior puesta, y en una reseña se recomienda que sea ajustada para que la sonda no se mueva.
- Higiene: lávate las manos y lava la sonda con agua templada y jabón suave antes y después de cada uso. Nada de alcohol, lavavajillas ni hervirla, y no la compartas aunque la limpies.
- Cuándo parar: si escuece, pica, sangra o duele al introducirla, déjalo y consúltalo. Si ves grietas o electrónica a la vista, no la uses.
- Cuándo se nota: cuenta con unos 3 meses de entrenamiento constante, que es lo que pide NICE, antes de decidir si te funciona. Hay reseñas que cuentan mejoras en semanas, pero eso es una experiencia personal, no una promesa.
Lo que dicen las opiniones de Amazon
Las dos fichas tienen muchas valoraciones y buena nota: el Care, un 4,5 con 2.161 valoraciones y un 76% de cinco estrellas; el Care+, un 4,6 con 1.238 y un 79%. Lo que más se repite es que los juegos enganchan, que las sesiones son cortas y fáciles de cumplir, y que por fin consiguen hacer los ejercicios que antes abandonaban. Una reseña aclara que la app es gratuita, respondiendo a otra que decía lo contrario. Es así: la web de Perifit lo confirma.
Las quejas van casi todas a la batería. No se puede recargar, y el fabricante calcula al menos 5 años con el uso recomendado. En una reseña se lamenta que algo que no se recarga acabe en la basura cuando se agote, y en otra se cuenta que el aparato dejó de funcionar. El resumen de Amazon del Care+ menciona también opiniones divididas sobre la comodidad. Y hay quien avisa de que los primeros días acabó con agujetas, que es justo lo que advierte el manual si te pasas.
Son experiencias individuales: sirven para saber cómo es usarlo, no para saber si funciona.
Precio: ¿Amazon o la web de Perifit?
En Amazon, los dos los vende la propia Perifit: 139€ el Care y 159€ el Care+, con 30 días de devolución. El 16 de septiembre de 2026, la web de la marca los tenía en oferta a 111,20€ y 127,20€, con 100 días de prueba y devolución gratuita. Son 27,80€ y 31,80€ menos, y 70 días más para decidir. Las ofertas cambian, así que compara el día que vayas a comprar.
Cuidado con una tercera ficha en Amazon: el mismo Perifit Care, vendido por Amazon, a 184,09€. Es el mismo aparato, 45€ más caro.
Para ponerlo en contexto: si la batería dura los 5 años que calcula el fabricante, el Care+ de Amazon sale a 31,80€ al año, unos 15 céntimos por sesión si entrenas cuatro veces por semana. Si dura dos años, como el Care de la reseña alemana, sube a 79,50€ al año. No es caro para algo que usas a diario. Lo que hay que tener claro es que pagas por la guía y la motivación, no por un efecto que los ejercicios no tengan ya.
Pros y contras
A favor
- Te dice en tiempo real si contraes el músculo correcto, que es donde fallan muchas mujeres
- Los juegos ayudan a mantener la constancia, que es lo que más cuesta en este entrenamiento
- App gratuita, sin suscripción
- Muchas valoraciones y buena nota: 4,5 (2.161) el Care y 4,6 (1.238) el Care+
- Marcado CE como producto sanitario y autorización de la FDA como perineómetro
En contra
- Con certeza alta, añadir biofeedback al entrenamiento apenas cambia la calidad de vida (Cochrane 2025)
- Su único estudio lo firman empleadas de la marca, sin grupo de control
- La batería no se recarga: cuando se agota, hay que comprar otro
- La ficha de Amazon habla de tratar el prolapso y de recuperación posparto; el manual dice que no trata ninguna enfermedad
- No se puede usar en el embarazo, que es cuando el entrenamiento tiene mejor evidencia para prevenir pérdidas
- En Amazon cuesta unos 30€ más que en la web de la marca, con 70 días menos para devolverlo
Alternativas
Sin aparato: es la alternativa con más evidencia. Un programa de ejercicios bien pautado consigue en los ensayos prácticamente lo mismo que con biofeedback. Lo difícil es comprobar que contraes bien, así que merece la pena pedir una valoración a tu matrona, a tu médica o a una fisioterapeuta especializada en suelo pélvico antes de gastar nada.
Si quieres un aparato recargable: el Fizimed Emy, a 165€, hace lo mismo (biofeedback con una app) con una sonda que se carga por USB. Su web también da 100 días de prueba, y 5 años de garantía si lo compras allí (2 años si lo compras en otra tienda). Tiene bastantes menos valoraciones que Perifit (190, con un 9% de una estrella) y la app ofrece suscripciones de pago opcionales que se renuevan cada mes, así que revisa qué contratas. El fabricante lo contraindica en el embarazo y en las primeras 7 semanas después del parto.
Si el precio manda: el Perifit Care, a 139€, usa el mismo sistema que el Care+ con una sonda más grande y sin detección de postura.